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¿Cómo hacer una liquidación mensual a un propietario de vivienda turística?

Una liquidación mensual debe explicar con claridad qué ha facturado la vivienda, qué se ha cobrado, qué gastos existen, cuánto corresponde al gestor y qué importe neto recibe el propietario.

Publicado: 18 de septiembre de 2026Actualizado: 19 de septiembre de 2026Lectura: 8 minliquidación propietariosgestión turísticagestorescomisionesreservasingresosgastosrentabilidad
Análisis Gatavia

Cuando un gestor administra una vivienda turística para un propietario, una de las tareas más importantes de cada mes es explicar de forma clara qué ha ocurrido con su dinero.

Cuánto se ha facturado. Qué reservas se han cobrado. Qué gastos se han producido. Qué comisión corresponde al gestor. Qué importe debe recibir finalmente el propietario.

Una buena liquidación mensual no debería ser simplemente una cifra final. Tiene que permitir al propietario entender, sin hacer cálculos por su cuenta, cómo se ha llegado a ese resultado.

La respuesta corta

Una liquidación mensual de una vivienda turística debería incluir, como mínimo:

  • periodo liquidado;
  • vivienda y propietario;
  • reservas del periodo;
  • ingresos brutos;
  • comisiones de plataformas;
  • otros gastos imputables;
  • comisión del gestor;
  • impuestos cuando corresponda;
  • ajustes o regularizaciones;
  • importe neto a favor del propietario;
  • estado de los cobros y pagos.

La fórmula básica es:

Importe a liquidar al propietario = ingresos cobrados - gastos imputables - comisión del gestor - otros ajustes

Pero hacer una buena liquidación requiere algo más que aplicar esa fórmula.

1. Definir claramente el periodo

Lo primero es indicar qué periodo se está liquidando.

Por ejemplo: Liquidación: 1 al 31 de agosto de 2026

Parece algo evidente, pero evita muchos problemas cuando existen reservas que empiezan en un mes y terminan en otro, cobros adelantados o pagos de plataformas realizados días después de la estancia.

El gestor debe aplicar siempre el mismo criterio.

2. Identificar la vivienda y al propietario

La liquidación debería indicar claramente nombre de la vivienda, propietario, gestor, periodo y fecha de emisión.

Cuando un mismo propietario tiene varias viviendas, lo más útil es separar la información de cada inmueble. Así puede saber qué resultado genera cada uno.

3. Mostrar las reservas incluidas

El propietario debería poder ver qué reservas forman parte de la liquidación.

ReservaFechasCanalImporte
Reserva 13-7 agostoBooking620 €
Reserva 211-15 agostoAirbnb710 €
Reserva 320-24 agostoDirecta680 €

Ingresos brutos: 2.010 €

Esta trazabilidad es importante. Una liquidación que solamente diga “Ingresos del mes: 2.010 €” obliga al propietario a confiar en una cifra que no puede comprobar fácilmente.

4. Diferenciar reserva, ingreso y cobro

Aquí aparece uno de los errores más habituales.

Una reserva no siempre equivale a un cobro realizado durante ese mismo mes.

Puede existir una reserva creada en agosto para diciembre, un anticipo cobrado hoy, una estancia realizada este mes pero pagada por una plataforma el mes siguiente, una cancelación, una devolución o un pago pendiente.

Por eso conviene distinguir entre:

  • Reservado
  • Facturado
  • Cobrado
  • Pendiente

La liquidación debe seguir el criterio definido entre gestor y propietario. Lo importante es mantenerlo de forma consistente.

5. Descontar las comisiones de plataformas

Si una reserva de Booking aparece por 800 €, eso no significa necesariamente que el alojamiento vaya a recibir 800 €.

Puede haber comisión del portal, gastos de procesamiento, promociones, descuentos u otras deducciones.

La liquidación debería mostrarlo de forma comprensible.

Importe reserva: 800 €
Comisión Booking: -120 €
Ingreso neto recibido: 680 €

6. Incluir los gastos imputables al propietario

Dependiendo del contrato de gestión, determinados gastos pueden descontarse de los ingresos del propietario.

Por ejemplo: limpieza, lavandería, mantenimiento, reparaciones, suministros, productos, reposiciones, servicios contratados o gastos extraordinarios autorizados.

Lo importante es que cada gasto pueda identificarse.

No debería aparecer simplemente Otros gastos: 432 €.

Es mucho mejor mostrar:

  • Limpieza: 220 €
  • Lavandería: 80 €
  • Reparación cerradura: 72 €
  • Reposición de textiles: 60 €

Total: 432 €

El propietario entiende inmediatamente qué ha ocurrido.

7. Calcular correctamente la comisión del gestor

La comisión de gestión puede calcularse de distintas formas dependiendo del contrato.

Por ejemplo: porcentaje sobre ingresos brutos, porcentaje sobre ingresos netos, importe fijo, combinación de cuota y porcentaje o tarifas diferentes según determinados servicios.

Supongamos una comisión del 20 % sobre unos ingresos de 2.010 €:

2.010 € × 20 % = 402 €

Pero es importante definir sobre qué base se aplica. No es lo mismo cobrar un 20 % sobre 2.010 € que sobre 1.750 € después de comisiones.

La liquidación debe hacerlo visible.

8. Separar correctamente los impuestos

La fiscalidad de la comisión del gestor y la del propietario no tienen por qué ser la misma.

Por eso conviene evitar mezclar automáticamente resultado económico, importe a transferir, factura del gestor y obligaciones fiscales del propietario.

La liquidación sirve para explicar el movimiento económico entre gestor y propietario. La factura del gestor documenta sus propios servicios cuando corresponda.

Son documentos relacionados, pero no necesariamente son lo mismo.

9. Añadir ajustes y regularizaciones

No todos los meses terminan perfectamente cerrados.

Puede haber un gasto correspondiente al mes anterior, una devolución, una reserva corregida, un cobro duplicado, una cancelación, un daño, un pago pendiente o un ajuste acordado con el propietario.

Estos movimientos deberían aparecer de forma separada como ajustes, no escondidos dentro de otros conceptos.

Por ejemplo:

  • Regularización limpieza julio: -45 €
  • Devolución huésped: -60 €
  • Cobro pendiente recuperado: +120 €

10. Calcular el importe final del propietario

Un ejemplo completo podría ser:

  • Ingresos brutos: 4.500 €
  • Comisiones plataformas: -620 €
  • Limpieza y lavandería: -500 €
  • Mantenimiento: -180 €
  • Otros gastos: -100 €
  • Comisión gestor: -900 €
  • Ajustes: +50 €

Importe neto a liquidar al propietario: 2.250 €

Ese debería ser uno de los datos más visibles de todo el documento.

11. Mostrar también lo pendiente

Una liquidación profesional no debería esconder las operaciones pendientes.

Por ejemplo:

  • Cobrado: 4.500 €
  • Pendiente de Booking: 520 €
  • Pendiente de reserva directa: 300 €
  • Total pendiente: 820 €

Así el propietario puede diferenciar entre lo que ya existe económicamente y lo que todavía no se ha cobrado.

12. ¿Cuándo debería hacerse la liquidación?

Muchos gestores trabajan con liquidaciones mensuales.

Por ejemplo: cierre el último día del mes, revisión durante los primeros días del mes siguiente y pago al propietario entre los días 5 y 10.

Pero no existe un único sistema válido para todos. La frecuencia debería quedar definida en el acuerdo de gestión.

Lo importante es que sea previsible.

13. Qué documentos pueden acompañarla

Una liquidación puede acompañarse, cuando sea necesario, de detalle de reservas, facturas, justificantes de gastos, factura del gestor, resumen de ingresos, comprobante de transferencia e incidencias del periodo.

No hace falta enviar decenas de documentos cada mes si el sistema permite consultarlos de forma ordenada. Pero deben estar disponibles.

14. ¿Qué debería ver el propietario de un vistazo?

Un buen resumen mensual debería permitir responder inmediatamente:

  • ¿Cuánto ha facturado mi vivienda?
  • ¿Cuánto se ha cobrado?
  • ¿Cuánto se ha gastado?
  • ¿Cuánto cobra el gestor?
  • ¿Cuánto me corresponde?
  • ¿Qué queda pendiente?
  • ¿Cómo ha rendido mi vivienda este mes?

Ese último punto es especialmente importante.

Una liquidación puede evolucionar de ser simplemente un documento administrativo a convertirse en una verdadera herramienta de gestión.

Ejemplo de una liquidación mensual

Supongamos una vivienda gestionada durante septiembre.

Ingresos

  • Airbnb: 1.850 €
  • Booking: 1.420 €
  • Reservas directas: 730 €

Total ingresos: 4.000 €

Gastos

  • Comisiones plataformas: 480 €
  • Limpieza: 420 €
  • Lavandería: 140 €
  • Mantenimiento: 95 €
  • Consumibles: 65 €

Total gastos: 1.200 €

Gestión

Comisión del gestor: 800 €

Resultado

Ingresos: 4.000 €
Gastos: -1.200 €
Gestión: -800 €

Neto propietario: 2.000 €

Si además existen 600 € pendientes de cobro por parte de una plataforma, deberían aparecer separados y no sumarse como dinero ya disponible.

La liquidación también sirve para detectar problemas

Cuando todos los movimientos están correctamente relacionados pueden aparecer situaciones que de otra forma pasan desapercibidas.

Por ejemplo: reservas sin ingreso asociado, comisiones superiores a las previstas, gastos duplicados, cobros pendientes, diferencias entre el importe de la reserva y el recibido, gastos asignados a la vivienda equivocada o cancelaciones que todavía aparecen como ingreso.

Una buena liquidación no sirve solamente para pagar al propietario. También funciona como control financiero.

Cuando gestionas muchas viviendas

Con dos o tres propiedades es posible mantener parte de este control manualmente.

Con veinte, cincuenta o cien viviendas, el problema cambia completamente.

Cada propiedad tiene sus reservas, cobros, gastos, comisiones, propietarios, condiciones contractuales, incidencias y liquidaciones.

El gestor necesita saber cuánto debe a cada propietario sin pasar horas cruzando hojas de cálculo, extractos bancarios y plataformas.

El propietario no quiere una hoja de cálculo: quiere entender su dinero

Este es probablemente el punto más importante.

Una liquidación profesional no debería impresionar por la cantidad de datos. Debería ser fácil de entender.

El propietario quiere saber: “Mi vivienda ha generado esto, se ha gastado esto y me corresponde esto.”

Después, si quiere profundizar, debería poder consultar el detalle.

De liquidar a gestionar

Gatavia plantea la liquidación de propietarios como parte de un sistema financiero más amplio.

Las reservas generan ingresos. Los gastos se asignan a la vivienda correspondiente. Las comisiones del gestor se calculan según las condiciones definidas. Los movimientos pendientes permanecen identificados.

Y la liquidación reúne toda esa información para explicar de forma clara cuánto corresponde al propietario y cómo se ha obtenido ese resultado.

Pero la información no debería terminar ahí.

El gestor también necesita saber qué viviendas generan mayor margen, cuáles están perdiendo rentabilidad y dónde hay problemas que requieren una decisión.

Porque una buena gestión no consiste solamente en liquidar correctamente el mes. Consiste en entender qué está ocurriendo con cada vivienda.

Más claridad. Más tiempo. Más vida.