Hay una forma bastante eficaz de perder dinero con un alojamiento lleno: mirar únicamente cuánto facturas.
Sí, has leído bien.
Puedes tener el calendario precioso, veinte reservas entrando, el móvil echando humo con notificaciones y la agradable sensación de que esto marcha como un tiro… y estar dejando bastante más dinero del necesario por el camino.
Porque una reserva de 1.000 € no son 1.000 €.
Son 1.000 € antes de la comisión de la plataforma. Antes de determinados gastos de pago. Antes de promociones. Antes de descuentos. Antes de impuestos. Antes de limpieza. Antes de mantenimiento. Antes de que alguien decida utilizar una toalla blanca para retirar maquillaje waterproof.
Y ahí es donde empieza la comparación interesante.
No queremos saber qué plataforma tiene el logo más bonito ni cuál te manda más correos felicitándote porque has conseguido una reserva.
Queremos saber cuál te deja más dinero.
Así que hemos enfrentado a los tres grandes nombres de la distribución vacacional —Airbnb, Booking.com y Vrbo— y hemos añadido un cuarto participante que muchas veces se olvida: la reserva directa.
Y ya te adelantamos algo.
La plataforma con la comisión más baja no tiene por qué ser la más rentable. Y la plataforma que más reservas consigue tampoco tiene por qué ser la mejor para tu negocio.
Airbnb, Booking o Vrbo: dame primero la respuesta rápida
Vale.
Si has venido buscando que digamos:
“Airbnb gana”.
O:
“Booking es el más rentable”.
Te vamos a decepcionar un poco.
Porque sería una respuesta estupenda para conseguir un titular y bastante mala para gestionar una vivienda.
En términos generales:
- Airbnb puede ser extraordinariamente potente para generar demanda, pero su estructura de tarifas ha cambiado de forma importante en 2026 y muchos anfitriones están pasando al modelo de tarifa única soportada por el propietario.
- Booking.com tiene una enorme capacidad de distribución, pero su comisión no es una cifra universal: depende del contrato, el mercado y los programas comerciales que utilices.
- Vrbo puede tener un coste muy competitivo en determinadas configuraciones, aunque sus tarifas también cambian según el país y especialmente según cómo conectes tu alojamiento.
- La reserva directa te permite reducir dependencia y evitar comisiones de OTA, pero no es gratis: hay cobros, tecnología, captación, atención al cliente y riesgo comercial.
Por tanto, la pregunta correcta no es:
“¿Quién cobra menos comisión?”
La pregunta correcta es:
“¿Qué canal produce más beneficio neto después de tener en cuenta precio, ocupación, comisión, cancelaciones, coste de captación y trabajo?”
Eso ya es otra película.
Airbnb en 2026: cuidado, porque las reglas han cambiado
Durante años muchos propietarios han tenido grabada una cifra en la cabeza:
“Airbnb me cobra aproximadamente un 3 %”.
Y durante mucho tiempo esa frase podía tener sentido para numerosos anfitriones que utilizaban la estructura de tarifa dividida.
En esa modalidad, el anfitrión soportaba normalmente una pequeña parte de la comisión mientras Airbnb añadía otra tarifa al huésped.
Pero 2026 está cambiando el escenario.
La tarifa única de Airbnb
Airbnb está extendiendo su estructura de tarifa única, en la que toda la tarifa de servicio se descuenta del cobro del anfitrión.
Según la información oficial de Airbnb consultada para esta comparativa, la mayoría de los anfitriones sujetos a esta estructura paga actualmente un 15,5 %, aunque existen porcentajes diferentes y excepciones.
Airbnb indica actualmente un rango habitual de aproximadamente 14 % a 16 % dentro de esta modalidad y especifica un 16 % para anuncios en Brasil y México.
Y hay un detalle especialmente importante para los gestores profesionales:
la tarifa única es obligatoria para determinados anfitriones, incluidos muchos que utilizan software de gestión de propiedades.
Y atención al 13 de octubre de 2026
Esto es especialmente relevante si estás leyendo Gatavia antes de esa fecha.
Airbnb comunicó en julio de 2026 que los anfitriones que utilizan software de gestión o channel manager y que todavía no hayan migrado pasarán a la tarifa única el 13 de octubre de 2026, salvo excepciones aplicables.
Traducido al castellano de propietario:
si tu estrategia de precios estaba construida pensando que Airbnb te quitaba alrededor de un 3 %, compruébala. Ya.
Porque mantener exactamente la misma tarifa pública después de pasar a una comisión del 15,5 % puede cambiar bastante el resultado.
Ejemplo sencillo
Supongamos un precio sobre el que se aplica una tarifa del 15,5 %:
1.000 € × 15,5 % = 155 €
Quedarían:
845 €
antes de considerar el resto de costes, fiscalidad y particularidades de la reserva.
Eso no significa que Airbnb sea caro o malo.
Significa algo bastante diferente:
tienes que fijar el precio teniendo en cuenta cómo cobra Airbnb en tu cuenta real.
Lo que Airbnb aporta a cambio
Y aquí es donde una comparativa que solo mire comisiones empieza a quedarse corta.
Airbnb no vende simplemente un botón para cobrar reservas.
Su ecosistema incorpora distribución, sistema de reputación, procesamiento del pago, soporte y mecanismos de protección.
AirCover para anfitriones incluye actualmente, sujeto a sus condiciones y exclusiones, protección frente a determinados daños de hasta 3 millones de dólares y seguro de responsabilidad civil para anfitriones de hasta 1 millón de dólares.
Eso tiene valor.
No sustituye necesariamente al seguro que deba tener el propietario —la propia Airbnb lo aclara—, pero tampoco tiene mucho sentido comparar una plataforma exclusivamente mirando la línea de “comisión”.
¿Cuándo paga Airbnb?
Para la mayoría de las reservas de alojamiento, Airbnb suele iniciar el cobro al anfitrión aproximadamente un día después de la entrada prevista del huésped.
Después dependerá del método de cobro y pueden existir excepciones, revisiones o retenciones.
Para una pequeña explotación, esto puede parecer secundario.
Para alguien que gestiona 20, 50 o 100 propiedades, ya no lo es.
La tesorería también forma parte de la rentabilidad.
Booking.com: la comisión que todo el mundo cree conocer y en realidad no conoce
Busca en internet cuánto cobra Booking.com y encontrarás una fiesta de porcentajes.
Un 15 %.
Un 17 %.
Entre un 10 % y un 25 %.
Un señor en un foro diciendo que paga otra cosa.
Su primo diciendo que paga menos.
Perfecto.
Ahora olvidemos durante un minuto internet y vayamos al contrato.
Las condiciones oficiales de Booking.com establecen que el alojamiento paga el porcentaje de comisión correspondiente establecido en su acuerdo.
Es decir:
No existe una única comisión universal de Booking.com que podamos aplicar con rigor a todos los alojamientos del planeta.
Y esa es probablemente una de las cosas más importantes de toda esta comparativa.
Booking puede cobrar más si tú decides comprar más visibilidad
Además de la comisión contractual, Booking.com dispone de mecanismos que pueden aumentar la exposición de un alojamiento.
Sus propias condiciones indican que herramientas y programas como Preferred Partner, Preferred Plus o Visibility Booster pueden implicar pagar una comisión superior.
Y aquí aparece una trampa psicológica bastante habitual.
Subes comisión.
Obtienes más visibilidad.
Obtienes más reservas.
Ves subir la facturación.
Te pones contento.
Y nadie se acuerda de comprobar si el beneficio por noche disponible también ha subido.
Ese último dato es el que nos interesa.
Booking.com también puede generar una reserva que de otra forma no tendrías
Supongamos dos escenarios.
Escenario A: reservas directamente una noche por 100 € con un coste comercial de 3 €.
Escenario B: Booking te consigue una noche que probablemente habría quedado vacía y, después de todos los costes comerciales aplicables, ingresas 82 €.
¿Cuál es mejor?
Si solo observas el porcentaje de comisión, A.
Si la alternativa del escenario B era tener la vivienda vacía, probablemente B.
Por eso repetimos tanto algo que debería estar escrito encima del ordenador de cualquier gestor:
Una comisión cara sobre una reserva incremental puede ser un buen negocio. Una comisión barata sobre una reserva que habrías conseguido tú solo puede ser un mal negocio.
¿Sobre qué puede calcular Booking la comisión?
Las condiciones generales de Booking.com contemplan que el cálculo pueda incorporar, además de las noches, determinados extras y recargos incluidos o aceptados a través de la plataforma antes de la entrada del huésped.
Por eso tampoco conviene limitarse a multiplicar ADR × porcentaje y dar el asunto por terminado.
Hay que mirar la factura real.
Cancelaciones y no-shows
Booking.com establece además situaciones en las que puede existir comisión sobre cancelaciones cobradas o no-shows cobrados.
Otro pequeño recordatorio de que:
reserva creada no equivale automáticamente a ingreso neto ganado.
Vrbo: el que muchos propietarios olvidan demasiado rápido
Airbnb y Booking suelen ocupar casi toda la conversación.
Mientras tanto, Vrbo está sentado en una esquina diciendo:
“Hola. Yo también existo”.
Y conviene escucharlo.
La tarifa estándar de pago por reserva
En su modelo estándar de pago por reserva, Vrbo publica actualmente:
- 5 % de comisión.
- 3 % de procesamiento del pago.
En un ejemplo extremadamente sencillo de 1.000 €, sin introducir impuestos, depósitos u otros elementos que puedan modificar la base:
5 % = 50 €
3 % = 30 €
Coste total aproximado del ejemplo:
80 €
Neto antes de otros costes:
920 €
¿Entonces Vrbo gana y podemos irnos todos a desayunar?
No tan deprisa.
El famoso “depende” vuelve a aparecer
La propia documentación de Vrbo advierte que la estructura cambia cuando se utilizan determinados sistemas de gestión.
Por ejemplo, el procesamiento puede funcionar de forma diferente y, según la conexión y el mercado, también puede cambiar la comisión.
Vrbo indica expresamente que en algunas regiones, entre ellas partes de Europa, Australia y Nueva Zelanda, determinados gestores conectados mediante software pueden encontrarse con porcentajes de aproximadamente 12 % a 15 %.
Así que antes de construir un Excel proclamando que Vrbo cuesta exactamente un 8 % en todo el mundo:
mira lo que pone en tu cuenta.
Nos ahorrarás tener que venir a buscarte dentro de seis meses.
Otro detalle: el 3 % no siempre se calcula igual que el 5 %
En el modelo estándar, Vrbo explica que su comisión del 5 % se calcula sobre el alquiler y determinados cargos adicionales.
La tasa de procesamiento del 3 %, sin embargo, puede alcanzar otros importes recibidos del huésped, incluidos determinados impuestos y depósitos.
Por eso el 8 % es una buena referencia para entender el modelo básico, pero no debes convertirlo alegremente en una regla matemática universal.
¿Cuándo paga Vrbo?
Vrbo indica actualmente que, de forma general, el desembolso se realiza un día laborable después de la entrada del huésped.
La llegada efectiva del dinero a la cuenta bancaria puede requerir después varios días laborables, dependiendo del banco y de las circunstancias de la cuenta.
Para nuevos propietarios pueden existir plazos distintos.
Reserva directa: “0 % de comisión”. Sí… y los unicornios también son gratis
La reserva directa tiene una fama curiosa.
Se suele presentar así:
OTA = comisión.
Web propia = cero comisión.
Qué maravilla.
Solo falta que el huésped aparezca espontáneamente en tu web guiado por una fuerza superior, pague sin que exista una pasarela de pago y nunca necesite atención.
La realidad es algo menos romántica.
Una reserva directa puede tener:
- coste de pasarela de pago;
- web y motor de reservas;
- PMS o channel manager;
- publicidad;
- SEO;
- email marketing;
- personal comercial;
- gestión del fraude;
- chargebacks;
- atención al huésped;
- seguros y mecanismos propios de protección.
Y, aun así, construir un buen canal directo puede ser extraordinariamente rentable.
Sobre todo porque cada cliente que consigues recuperar directamente para una segunda estancia puede reducir tu dependencia futura de las OTA.
La reserva directa no debería verse necesariamente como sustituta de Airbnb, Booking o Vrbo.
Debería verse como otro activo de distribución que tú controlas.
La prueba de los 1.000 €: ¿cuánto queda realmente?
Vamos a poner los cuatro canales delante de una reserva ficticia de 1.000 €.
Y antes de que alguien saque la calculadora para escribirnos indignado:
esto es un ejemplo comparativo, no una tarifa universal.
Los impuestos, configuraciones de pago, contratos, programas de visibilidad, país, PMS y otros elementos pueden modificar el resultado.
| Canal | Supuesto utilizado | Coste del ejemplo | Neto antes de otros costes |
|---|---|---|---|
| Airbnb | Tarifa única del anfitrión del 15,5 % | 155 € | 845 € |
| Booking.com | Ejemplo ilustrativo con comisión contractual del 15 % | 150 € | 850 € |
| Vrbo | Modelo estándar simplificado: 5 % + 3 % | 80 € | 920 € |
| Directa | Depende de pasarela, captación, tecnología y operación | Variable | Variable |
¿Conclusión?
Que Vrbo parece ganar esta tabla.
Pero falta una cosa bastante importante.
Conseguir la reserva.
Si Airbnb consigue vender esa noche a 1.150 € y otro canal solo consigue venderla a 1.000 €, la comparación cambia.
Si Booking consigue llenar un martes de noviembre que nadie más estaba vendiendo, la comparación vuelve a cambiar.
Si tu web directa necesita 120 € de Google Ads para conseguir una reserva, vuelve a cambiar.
Y si el huésped directo repite tres veces sin coste de adquisición adicional, cambia otra vez.
Bienvenido a la gestión real.
Airbnb vs Booking vs Vrbo vs reserva directa: comparativa completa
| Factor | Airbnb | Booking.com | Vrbo | Directa |
|---|---|---|---|---|
| Comisión | Modelo variable; tarifa única habitual del 15,5 % para muchos anfitriones en 2026 | Depende del contrato y programas utilizados | Modelo estándar 5 % + 3 %, con importantes excepciones | Sin comisión OTA, pero existen otros costes |
| Control del cliente | Medio | Medio | Medio | Alto |
| Dependencia de algoritmo | Alta | Alta | Alta | Menor |
| Capacidad de generar demanda | Muy alta en numerosos mercados | Muy alta en numerosos mercados | Relevante según destino y tipo de alojamiento | Depende de tu capacidad comercial |
| Pago gestionado por plataforma | Sí | Puede variar según configuración | Sí o según integración | Lo gestionas tú |
| Protección incorporada | AirCover, sujeto a condiciones | Herramientas y procedimientos propios | Herramientas y coberturas según reserva/configuración | Debes construirlas tú |
| Relación directa con el cliente | Limitada por ecosistema de plataforma | Limitada por ecosistema de plataforma | Limitada por ecosistema de plataforma | Máxima |
| Valor para repetición | Alto para la OTA | Alto para la OTA | Alto para la OTA | Alto para tu propia marca |
El error de comparar las plataformas únicamente por comisión
Imaginemos dos canales.
El canal A cobra un 8 %.
El canal B cobra un 16 %.
Fácil.
Canal A gana.
Ahora añadamos la información que faltaba.
El canal A vende 50 noches al año a 100 €.
El canal B vende 120 noches a 125 €.
Ya no parece tan sencillo, ¿verdad?
La métrica que interesa no es solamente:
Comisión %
Sino algo mucho más próximo a:
Beneficio neto generado / noches disponibles
Y después podemos sofisticarlo todo lo que queramos.
ADR.
Ocupación.
RevPAR.
Coste de adquisición.
Margen.
Estancia media.
Coste de rotación.
Cancelación.
Ingreso por canal.
Pero la idea esencial es extremadamente sencilla:
No optimices el porcentaje que pagas a la plataforma. Optimiza el dinero que gana tu vivienda.
También importa el precio que puedes conseguir en cada canal
Esta parte se olvida constantemente.
Supongamos que una vivienda puede venderse directamente a 150 €.
Si para mantener una posición competitiva en una OTA tienes que venderla a 125 €, no basta con añadir después la comisión.
Has tenido dos costes:
el descuento implícito del precio + la comisión.
Pero puede suceder exactamente lo contrario.
Una plataforma puede darte acceso a un tipo de demanda dispuesto a pagar más, reservar con mayor antelación o aceptar determinadas condiciones.
Entonces una comisión superior puede quedar absorbida por un ADR superior.
Por eso utilizar exactamente el mismo precio en todos los canales simplemente “porque es más fácil” no siempre es una estrategia.
A veces es solo eso:
más fácil.
¿Y qué pasa con las cancelaciones?
Otro clásico.
Una reserva entra.
La contamos como facturación futura.
Fantástico.
Tres semanas después desaparece.
Y aquella maravillosa curva ascendente del Excel vuelve a la Tierra.
Dos canales con la misma facturación bruta pueden tener un valor completamente distinto si uno de ellos genera:
- más cancelaciones;
- más no-shows;
- más reservas de última hora difíciles de sustituir;
- estancias más cortas;
- más cambios;
- mayor coste operativo.
Por eso recomendamos medir por canal al menos:
reservas creadas, reservas efectivamente alojadas, ingresos cobrados, cancelaciones, ADR, estancia media, comisión y margen.
Si solo sabes “Booking me ha generado 30.000 € este año”, todavía te falta media película.
Entonces, ¿cuál elegir?
Si tienes una sola vivienda
No empezaríamos intentando estar en diecisiete portales.
Empezaríamos por los canales que realmente tengan demanda en tu destino y añadiríamos distribución solo cuando puedas gestionarla correctamente.
Airbnb y Booking pueden proporcionar una base enorme de demanda en muchísimos mercados.
Vrbo merece analizarse especialmente cuando tu tipología y tu destino tengan encaje.
Y empezaríamos desde pronto a construir algún mecanismo de reserva directa y fidelización.
Si tienes varias viviendas
Aquí ya cambia el asunto.
No deberías gestionar las plataformas como compartimentos estancos.
Necesitas:
- calendarios sincronizados;
- precios coherentes;
- control de comisiones;
- ingreso neto por canal;
- conciliación;
- análisis de cancelaciones;
- rentabilidad individual por vivienda.
Y en cuanto aparece un PMS o un channel manager, vuelve a revisar las comisiones.
Especialmente en 2026.
Porque la conexión mediante software puede cambiar precisamente la estructura que estás intentando comparar.
Si eres gestor profesional
En ese punto ya no deberías preguntarte:
“¿Cuál plataforma me gusta más?”
Deberías preguntarte:
“¿Qué mezcla de canales maximiza el beneficio de cada activo?”
Una vivienda urbana puede tener una distribución.
Una villa familiar, otra.
Una propiedad premium, otra.
Una vivienda con fuerte repetición directa, otra.
Gestionar una cartera entera con la misma receta porque “siempre lo hemos hecho así” es cómodo.
No necesariamente rentable.
La estrategia que utilizaríamos nosotros: no elegir ganador
Después de toda esta comparativa quizá esperabas una medalla.
🥇 Airbnb.
🥈 Booking.
🥉 Vrbo.
Lo sentimos.
No vamos a hacerlo.
Porque para un propietario profesional, la mejor estrategia rara vez consiste en enamorarse de una plataforma.
Consiste en utilizarlas.
Nosotros trabajaríamos con cuatro capas:
1. Airbnb para capturar su demanda
Siempre que los números de tu mercado lo justifiquen.
2. Booking.com para capturar demanda adicional
Especialmente cuando genere noches que otro canal no está consiguiendo vender.
3. Vrbo cuando aporte demanda rentable adicional
No porque cobre teóricamente menos, sino porque las reservas que aporte sean buenas reservas.
4. Reserva directa para construir un activo propio
No necesariamente para sustituir inmediatamente a las OTA.
Sino para que dentro de cinco años tu empresa no dependa exactamente igual de ellas que hoy.
La clave es evitar dos extremos:
“Las OTA son malas porque cobran comisión”.
Y:
“Todo lo que venga de una OTA es negocio porque trae reservas”.
Ambas afirmaciones son demasiado simples.
La métrica que cambiaría nuestra decisión
Si tuviéramos que quedarnos con una sola cifra para comparar canales, probablemente construiríamos algo parecido a esto:
Resultado neto del canal ÷ noches disponibles
Porque ahí empiezan a desaparecer muchas ilusiones.
Una plataforma puede generar mucha facturación y poco margen.
Otra puede generar pocas reservas, pero extremadamente rentables.
Una tercera puede tener una comisión magnífica y no conseguir vender absolutamente nada.
Y una reserva directa puede parecer baratísima hasta que calculas cuánto te costó conseguirla.
El dinero no sabe de logos.
Solo sabe cuánto entró y cuánto salió.
Un ejemplo que merece más atención que la comisión
Imagina una vivienda con 100 noches disponibles.
Canal A:
40 noches × 150 € = 6.000 €
Después de costes del canal quedan 5.100 €.
Canal B:
60 noches × 135 € = 8.100 €
Después de costes quedan 6.700 €.
El canal B puede tener una comisión más alta.
Y aun así haberte hecho ganar más dinero.
Ahora aparece la siguiente pregunta:
¿esas 20 noches adicionales eran realmente incrementales o simplemente habrían entrado por A?
Eso es precisamente lo que un gestor debería intentar descubrir.
Y ahí empieza el análisis interesante de verdad.
Airbnb vs Booking vs Vrbo: nuestro veredicto final
Airbnb sigue siendo un canal que puede resultar enormemente valioso, pero 2026 obliga a muchos anfitriones a revisar seriamente la estructura de comisión y sus precios.
Booking.com puede ser una máquina de distribución, pero no aceptes como verdad universal ninguna cifra de comisión que encuentres en Google: revisa tu contrato y los programas comerciales que tengas activados.
Vrbo puede presentar una estructura muy atractiva en determinados casos, pero tampoco existe un único porcentaje aplicable a todas las configuraciones y mercados.
La reserva directa puede convertirse en el canal estratégicamente más valioso a largo plazo, pero construirla tiene costes y requiere demanda propia.
Así que la respuesta a:
“¿Cuál es la mejor plataforma?”
es:
La que genera el mayor beneficio incremental para tu vivienda en ese momento, mercado y tipo de cliente.
Y probablemente no sea una sola.
La pregunta que deberías hacerte al terminar este artículo
No:
“¿Cuánto me cobra Airbnb?”
Ni:
“¿Cuánto me cobra Booking?”
Sino:
“¿Sé exactamente cuánto dinero gano con cada plataforma?”
Si tienes que abrir tres extranets, descargar cuatro Excel, buscar una factura, restar comisiones a mano y utilizar una calculadora para responder:
probablemente tienes margen de mejora.
Y no poco.
Porque gestionar una vivienda turística no debería consistir únicamente en conseguir reservas.
Debería consistir en conseguir buenas reservas.
Controla lo que realmente gana cada vivienda
Gatavia está construido precisamente alrededor de esa idea: no quedarse en la facturación, sino entender qué está ocurriendo económicamente detrás de cada propiedad.
Ingresos, gastos, reservas, comisiones, rentabilidad, fiscalidad e información financiera necesitan estar conectados si quieres tomar decisiones con criterio.
Porque 100.000 € de facturación impresionan mucho en una conversación.
Lo interesante es cuánto quedó.
Preguntas frecuentes
¿Qué cobra Airbnb al propietario en 2026?
Depende de la estructura aplicable a la cuenta. En el modelo de tarifa única, Airbnb indica actualmente que la mayoría de los anfitriones paga un 15,5 %, aunque existen porcentajes diferentes y excepciones. En Brasil y México, Airbnb indica un 16 % para los anuncios sujetos a esta estructura.
¿Booking.com cobra siempre un 15 %?
No. Booking.com establece el porcentaje aplicable en el acuerdo con cada alojamiento. Además, determinados programas comerciales y de visibilidad pueden implicar una comisión superior. La cifra correcta es la que figure en tu contrato y Extranet.
¿Cuánto cobra Vrbo?
En su modelo estándar de pago por reserva, Vrbo publica una comisión del 5 % y una tasa de procesamiento del pago del 3 %. Sin embargo, existen diferencias según mercado, forma de procesamiento e integración mediante software.
¿Es más rentable conseguir reservas directas?
Pueden serlo, especialmente cuando existe demanda propia o clientes recurrentes. Pero una reserva directa no tiene coste cero: debes considerar procesamiento de pagos, web, motor de reservas, marketing, tecnología, soporte y riesgo de cobro.
¿Es mejor publicar en Airbnb, Booking y Vrbo al mismo tiempo?
Puede tener sentido si cada canal aporta demanda rentable y dispones de herramientas para sincronizar calendarios, precios y reservas. Estar presente en más plataformas no mejora automáticamente el negocio; lo importante es el beneficio incremental que aporta cada una.
¿Cuál es la plataforma más rentable?
No existe una ganadora universal. Depende del precio conseguido, ocupación incremental, comisión, cancelaciones, estancia media, coste operativo y coste de adquisición. La plataforma con menor comisión puede ser menos rentable si genera menos demanda o un precio medio inferior.
